Coordinación
Marcha Mundial por la Paz y la No
Violencia.
6 DE AGOSTO DE 1945, HIROSHIMA.
Para evitar la catástrofe futura,
debemos actuar hoy.
(El consumo de productos de marcas transnacionales
se traduce en gasto para armamento Tele-Maíz)
El 6 de Agosto de 1945 a las 8 AM, el presidente
Truman de EEUU ordenó arrojar la primera
bomba atómica del mundo sobre Hiroshima.
El 9 de Agosto de 1945, era lanzada la segunda
bomba atómica sobre Nagasaki. En segundos
las dos ciudades fueron arrasadas y miles
de personas murieron en un instante. En los
días posteriores fueron muriendo los
que se encontraban más alejados de
los centros de la explosión y los pocos
supervivientes sufren aún hoy las consecuencias
de la radiación, que se han ido transmitiendo
a las generaciones posteriores. Dias después
se producía la rendición del
Imperio japonés, marcando el fin de
la Segunda Guerra Mundial.
Los
autores de aquella masacre pretendieron justificarla
alegando que era necesario forzar la rendición
del enemigo, para evitar males mayores, pero
la realidad es que aquella monstruosidad ha
creado un peligro mucho mayor porque el ingenio
nuclear que ellos alumbraron ha crecido y
se ha multiplicado hasta amenazar la existencia
de toda la humanidad.
Estados
Unidos intentó mantener la exclusividad
nuclear para que nadie más poseyera
esa capacidad de destrucción. Sin embargo,
en 1949 la Unión Soviética detonaba
su propia bomba nuclear. Desde entonces, el
Reino Unido, Francia, China, India, Pakistán,
y Corea del Norte han desarrollado armamento
nuclear. Hay, además, sospechas no
desmentidas de que Israel también dispone
de estas armas de destrucción masiva.
Unas 30.000 cabezas nucleares amenazan
hoy al mundo entero.
Aunque
es alentador que los mandatarios de EEUU y
Rusia hayan vuelto a poner el desarme nuclear
sobre la mesa de negociaciones, no podemos
olvidar que vivimos un momento de alto riesgo.
A los intereses irresponsables de las potencias
nucleares y a la locura de grupos violentos
con posible acceso a material nuclear de reducidas
dimensiones, debemos agregar el riesgo de
accidente que pudiera detonar un conflicto
devastador.
Para
evitar que se repita una catástrofe
nuclear en el futuro debemos actuar hoy. Es
necesario crear conciencia de la necesidad
de distensión y de cooperación
entre los pueblos.
Hagamos fuerza común en la Marcha Mundial
por la Paz y la No Violencia, exigiendo a
los que deciden:
• el desarme nuclear total a nivel mundial,
• el retiro inmediato de las tropas
invasoras de los territorios ocupados,
• la reducción progresiva y proporcional
del armamento convencional,
• la firma de tratados de no agresión
entre países y
• la renuncia de los gobiernos a utilizar
las guerras como medio para resolver conflictos.
La
Marcha Mundial por la Paz y la No Violencia,
es un llamado a la conciencia personal de
cada uno de nosotros, es la voz que tenemos
que levantar todos juntos, es una propuesta
moral y es lo que necesitamos hacer en este
momento difícil por el que atravesamos.
El
horror de Hiroshima y Nagasaki no ha quedado
atrás en la historia. Las imágenes
del dolor y de la absurda muerte siguen vivas
en nuestra conciencia pero al mismo tiempo
alimentan nuestra profunda aspiración
por un mundo donde nunca más sea posible
esta atrocidad.
Hoy
recordamos a las gentes de Hiroshima y Nagasaki
para dignificar su memoria y fortalecer un
movimiento mundial, abierto y diverso, que
rechace toda forma de violencia y afirme al
ser humano como máximo valor.
Rafael de la Rubia
Coordinador Marcha Mundial por la Paz y la
No Violencia.
www.marchamundial.org
Difusión Tele - Maíz www.koloradotv.es.tl
Sitio recomendado:
http://www.luciamorettporlapaz.es.tl/