LA JORNADA
Por: Arturo Cruz
Barcenas
Presentó
disco que incluye La ciudad de la esperanza.
“La ciudad ya no es, hay que aceptarlo con cierta renuencia,
la que describía Guadalupe Trigo; tampoco la de Chava Flores. El Distrito Federal vive otra realidad y sus
problemas se han vuelto más complejos.
En adelante, todo cambio verdadero que quiera hacerse a la urbe
requerirá de los artistas, incluyendo a los cantantes”, afirmó Raúl Martell,
quien anteayer presentó en el teatro Vizcaínas su nuevo disco, en el que
incluye el tema La Ciudad de la Esperanza, que ya se transmite los
domingos en el horario asignado al gobierno capitalino en La Hora Nacional
y en estaciones del Sistema de Transporte Colectivo (Metro).
Ha sido largo el trajín de Martell para llegar a lo que es
el máximo logro de su carrera: crear una canción que hable por la ciudad, por
sus habitantes.
Participó en más de 800 actos de la campaña de Andrés Manuel
López Obrador para Jefe de Gobierno, sin recibir remuneración alguna. Sin afanes partidistas, pues no forma parte
del PRD, dice una y otra vez que cree en los planteamientos del jefe de
Gobierno, pues los considera honestos y valientes.
“La compuse -la canción- por convicción –precisa Martell-,
luego de recorrer la ciudad y conocer su gente. Hubo actos realmente difíciles; muchos fueron en colonias o
barrios hostiles, apáticos, y varios de difícil acceso. Algunos de los que acompañaron a López
Obrador sólo iban por la chamba, pero carecían y carecen de ideales. Daban una cara cuando estaban frente a él,
pero a sus espaldas eran otros. Darme
cuenta de eso me ganó enemistades, gente que me ve mal.”
El compositor lleva más de 20 años de trayectoria, 10 de
ellos como cantabar, cuando ambientaba veladas de parejas trasnochantes. La inspiración a él sí le viene de
herencia. Su padre, Héctor Martell
(actual presidente de la Sociedad de Autores y Compositores de Oaxaca), es
autor de Amor añejo, “un clásico” infaltable en las serenatas y eventos
amorosos de toda índole. Define Raúl a
su papá: “Es bohemio puro, bohemio romántico”.
A Raúl le han plagiado alguno temas: “Tú confías y le das el
tema a alguien, pero al tiempo te das cuenta de que tu canción se oye y es
famosa, pero está a nombre de un extraño que llegará al grado de ofenderse si
se le reclama. Hay mucha
impunidad”. Pero le han grabado algunos
intérpretes de buena fama, como Vikki Car, Danny Rivera, Aída Cuevas.
Del disco que hoy se presentará a partir de la 19:30 horas,
Martell menciona lo limitado de su edición: sólo mil copias (producidas por el
Instituto de Cultura de la Ciudad de México).
“Es necesario que las disqueras entiendan que hay un público para este
tipo de canciones, que no todo es hablar de lo que le pasa a la pareja, del
amor y desamor. Durante la campaña de
López Obrador interpreté Patria, de mi autoría, que melódicamente no es
fácil y gustaba a los asistentes.
Precisó: “La ciudad de la esperanza le gustó a
López Obrador”.
La ciudad de los
Palacios, la región más transparente, el Valle de Anáhuac y adláteres, tiene una
nueva canción.