El encuentro

 

Nos encontramos finalmente aquella tarde

bajo un cielo gris, color de mis temores

las nubes con su manto silencioso

nos dieron un ambiente de algodones, misterioso

 

Nos vimos fijamente, frente a frente.

montamos los Caballos de lo incierto

y nos marchamos al encuentro con la suerte

 

Rompí el silencio, mi voz como cadena

se arrastro desde el fondo de mi pena

 

Habré de presentarme -dije de pronto-

yo soy quien te conoce y te rechaza

yo soy ese patán, soy ese tonto

que no quiere entender lo que le pasa

 

Soy la mentira que viste mi sonrisa

soy la tristeza que oculto entre mis ojos

soy quien camina entre la vida a toda prisa

para evitar el ardor de tus abrojos.

 

El me miró

bajo el corcel de su silencio oscuro

sentí su calidez y su tristeza

sentí una luz que venia de su cabeza

y le escuche decir como un consuelo

 

Soy tu dolor que siempre te acompaña

la compañía que desgarra y desespera

soy quien camina con tu profunda pena

soy las espinas que no ves, pero adivinas

 

Soy frustración, desolación, soy amargura

tus ganas de llorar las reprimidas

soy el amor que se marcho de pronto

soy la tristeza que te habla a los oídos

soy todo eso que hoy mantienes escondido.

 

soy esas cosas tristes de tu vida

soy la esperanza y las promesas que no llegan

Soy esa fe que aun mantienes congelada

Soy esa sombra que proyectas en la nada

 

Soy decepción y rabia contenidas

La inspiración que estas negándole a tu vida

Soy los anhelos que abandonas en la marcha

Soy un patrón de la conducta que hoy te harta.

 

Soy el perdón que niegas a tu alma

soy esa grito que vaga en tus sentidos

desesperación, tristeza y desconsuelo

Mariposa y flores que dejas en el suelo.

 

Soy el abrazo que grita por tu abrazo

soy lo que sientes en tus horas muertas

soy esas lagrimas a quien les niegas paso

soy quien golpea de tu madurez las puertas

 

Soy tu dolor y mi dolor también,

ya no me niegues, ya no me abandones

ya no me arrojes, ! ya no me perdones !

te pido me permitas en tu vida

hablar contigo aunque te cause llanto

llorar contigo aunque te cause espanto

seamos amigos, ya no me temas tanto.

 

Volvimos a montar en el silencio

y fui sacando de mi Corazón la espada

vi los ojos de aquella tan amada

le dije adiós y la deje marchase

 

Me di la mano, porque sentí morirme

me convertí en ruidoso y caudaloso río.

 

! Hay ! dolor del alma

dolor mío

dame calor

! aléjame este frío !

 

Creced y ser

se murmuró en el aire

y fue un temblor que sacudió mi espíritu

creced y ser

dadle de comer y de beber a la fe.

 

Y sucedió que me quedé varado

con la sorpresa de lo que vi de pronto

he ahí a mi dolor, desecho por el llanto

es imposible describir todo ese espanto.

 

Y fue un instinto quien regalo el abrazo

de aquel dolor y mi dolor conmigo

la soledad se diluyo en el aire

y teniendo a las aves de testigos

después de aquel encuentro inesperado

hoy mi dolor y yo, somos amigos.

 

 

“San Fdo. Cacaoatepec Oaxaca*

 

 

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